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El material informativo que aparece en esta página web,

es una selección parcial del publicado en el periódico Atabaque

 

 

Pasamos los nueve años y medio
de ediciones mensuales ininterrumpidas

Hacemos un paréntesis en la tarea para decir nuestro agradecimiento a los amigos de estas páginas que están desde siempre, y a lo largo de casi diez años nos han acompañado en diferentes tramos de esta hermosa ruta de esfuerzo constante premiado con incontables satisfacciones. Igual mención para los seguidores espirituales del grupo del templo de Atabaque y a la organización socio religiosa y política. Con la presente edición Nº 115, superamos los nueve años y medio en prensa. ¡Si parece que fue ayer! El milagro lo han logrado ustedes con la preferencia y aceptación, ya que sin los lectores y colaboradores, sería imposible tal fenómeno de prensa afroumbandista. Gracias por el apoyo y los continuos mensajes de aliento. Gracias por leernos fielmente mes a mes y por publicar su aviso en este medio, con lo cual contribuimos -como un granito de arena- a la difusión de la religión que profesamos. Un poquito menos discriminada debido a la lucha sin tregua que damos entre todos desde aquí. Alguien ha dicho por allí “para qué tanta foto con diplomáticos y gobernantes”, “es un diario social” y algún otro comentario nada edificante aunque bienvenido para conocer a las personas. Por si no lo saben, este periódico socializa sus relaciones públicas e interacciona con diferentes sectores del colectivo uruguayo, siempre con la bandera afroumbandista en alto. Donde vayamos saben que somos “de religión” y aunque hablamos de lo que venga y no andamos con los Pais a flor de labios, nunca ocultamos quiénes somos y en qué creemos si sale el tema. Es más; a muchos de los eventos concurrimos con ropa de ritual. No para hacernos ver, sino como forma de mostrar la existencia de la Umbanda en Uruguay. No queremos ser un fenómeno que aparece en los medios los dos de febrero en la fiesta de Yemanjá y nada más. Somos un sector de la población que vive y vota. Y paga impuestos y tiene derechos y obligaciones como cualquier hijo de buen vecino. Queremos ser tratados en condiciones de igualdad con otras religiones. No mirados con desprecio por ser “macumberos” como peyorativa-mente nos llaman los mediocres y los de “paredesufrir”. Por eso hemos llevado nuestro “ser umbandista” a esferas antes impensadas, y lo seguiremos haciendo mientras los Orixás así lo permitan y lo quieran. Casi diez años de exitosa permanencia avalan nuestra lucha y confirman que el camino es el correcto, aunque algunos critiquen. Axé de fuerza de Atabaque para los amigos.

EDITORIAL

 

Sacrificarán ovinos por rito islámico para exportar a los países árabes

La Jura (Consejo Islámico de Uruguay) ofreció al Ministerio de Ganadería un acuerdo para sacrificar ovinos, ya que los países musulmanes no comen carnes que no hayan sido abatidas a través de un ritual islámico, por lo que de no concretarse esta condición nuestro país no podría exportar productos cárnicos a Emiratos Arabes y Kuwait.

Luego de la gira asiática que realizó el presidente Vázquez junto a empresarios y autoridades del gobierno, se logró la apertura de importantes mercados en países musulmanes, como Emiratos Arabes y Kuwait, para colocar cortes ovinos, pero sólo se consume carne que sea sacrificada con el ritual islámico.

El dirigente de la agrupación Chiquito Saravia del Movimiento Participación Masoller (Espacio 609) e integrante del Consejo Islámico de nuestro país, Salmal Al Urywill destacó que cuantitativamente el consumo de carne de estos países es muy similar al de Uruguay.

Recordemos que los musulmanes no comen cerdo, animales carnívoros ni ponzoñosos, mientras que la carne «permitida» debe ser «sacrificada como Dios ordena que se haga», pronun-ciándose «las palabras que Alá ordenó» para tales efectos.

Según el Corán, el «halal» establece que el animal debe ser degollado de un solo tajo por parte de un musulmán, se debe desangrar totalmente y en el momento en que se lo degüella se debe pronunciar «Abismilahall Ahala Wakbar» (en el nombre de Dios, Dios es grande), explicó Al Urywill.

Este ritual es controlado en América Latina y el Caribe por el centro islámico de San Bernardo del Campo en San Pablo, Brasil, que serán quienes deberán certificar que el sacrificio se realice correctamente en nuestro país. Cabe destacar que dicho centro realice controles sorpresas y en caso de constatar que no se está haciendo el «halal» en forma correcta «avisa al mercado y no se compra más».

Por su parte el Consejo Islámico de Uruguay presentará al subsecretario de Ganadería, Ernesto Agazzi, un plan a través del cual el colectivo se encargará del «halal», el exportador le pagará un sueldo a los trabajadores, mientras que «la tarifa internacional islámica» por el rito, que es de 50 dólares por día para cada empleado, no se cobrará. De la misma forma, el certificar la carne por parte de la «Jura» tiene un costo de mil dólares cada diez toneladas, por lo que en este caso en el primer año no se le cobrará nada al gobierno, en el segundo año el 50% y a partir del tercer año se comenzará a hacer efectivo el cobro.

Al Urywill aseguró que existe un grupo de gente calificada en Uruguay para esta tarea que incluso ya ha trabajado en el «halal» cuando se exportó hígado a Egipto, pero en caso que no se dé abasto se «traería musulmanes de los países vecinos o de países árabes». En nuestro país la comunidad musulmana es de unas 600 personas.

El frigorífico que ocupe a estos trabajadores debe contar con un espacio limpio para rezar en las horas de oración y en el hipotético caso que el momento de dirigirse a Alá lo encuentre trabajando debe «parar, ir a lavarse, estar prolijo y limpio para pararse frente a Dios, hará la oración y luego seguirá con sus tareas, sin eso no existe el halal», aseguró Al Zurywill.*

 

Por su salud mejore su alimentación

El índice de masa corporal es el valor matemático para ponerle escalas a la gordura. Hay que dividir el peso por la altura al cuadrado. Si el resultado da entre 20 y 25, la persona es normal; entre 25 y 30, sobrepeso, de 30 a 35, obesidad leve, 35 a 40, obesidad, y más de 40, obesidad mórbida. Llegar hasta ahí no es sólo cuestión de arrasar con la comida, se debe tener la predisposición genética, alteraciones metabólicas, años de malos hábitos nutricionales y una personalidad que va hacia el autoabandono.

Prevenir es curar. Para evitar que un niño con sobrepeso engorde al punto de alcanzar la obesidad mórbida hay que poner el ojo a los alimentos que se lleva a la boca. Para ello el Ministerio de Salud Pública elaboró una guía alimentaria que incluye recomendaciones para el público adolescente.

En el caso de la mujeres, sugieren consumir 5 porciones diarias de cereales, leguminosas, frutas y verduras. Las cantidades por porción son: 4 cucharadas de arroz crudo, 1 pancito chico, 1 bizcocho, 1/2 papa, 1 zanahoria o 3 unidades de mandarinas o ciruelas.

En el rubro grasas se indican 2 porciones diarias. Eso es igual a 1 cucharadita de manteca y 1 de mayonesa. De azúcares recomiendan ingerir 4 porciones diarias de 3 cucharaditas de azúcar y una cucharada de mermelada.

En el rubro carnes, huevos y derivados sugieren 2 porciones diarias. Cada porción incluye 1/2 presa de pollo, 1 feta de 2 mm de fiambre, un huevo y un bife de carne de vaca.

Los varones adolescentes deben consumir 7 porciones diarias de cereales, 6 de verduras y frutas, 5 de azúcares, 3 de aceites, grasas y chocolates, y 3 de carnes, huevos y derivados. El tamaño de la porción es igual que para las chicas.

 

AFRICANOS: ¿De Bahía o del África?

El pueblo espiritual que se conoce por “Africanos” incluye a los espíritus de los propios del Continente negro que llegaron a Brasil y murieron jóvenes, o incluso a aquellos que nacieron de esclavos en la propia Bahía de San Salvador en nuestro continente, y también desencarnaron en cierta juventud. Representan un estado semi adulto de la vida y un casi permanente cuestionar con ironía la realidad, artilugio que disfraza grandes verdades muchas veces. Se festejan el 24 de junio Día de San Juan Bautista para los católicos, por un sincretismo que se formó dadas las características de las fiestas más bien paganas o sea no cristianas, que suelen realizarse tradicionalmente en esas fechas, donde se involucra fuego y hechos mágicos que sólo se suscitan en la vibración especial que existe en esa jornada, especialmente en el pasaje del 23 al 24 a las doce de la noche. Entre otras cosas es un día propicio para caminar sobre brasas calientes sin quemarse, ver al Diablo debajo de la higuera, conseguir amor, etc. Todo según la leyenda o la realidad según el caso. Lo cierto es que en muchos templos afroumbandistas se hace fuego esa noche en las sesiones de africanos, se desparraman brasas en el piso para los que quieran danzar sobre las ascuas -médiumns incorporados en estado de trance con los guías africanos o bahianas- y ese calor de la madera es aprovechado para hacer carne asada o chorizos que acompañan la fiesta y disfrutan todos los presentes. En algunos templos se hacen grandes hogueras para entregar en ella pedidos de purificación en atención a las propiedades del fuego.

El pueblo africano gusta comer frutas, en especial las ácidas, toman vino más bien tinto o alguna otra bebida ardiente, comen pimientos, chorizos o longaniza, asado, farofa, huevos duros con pimienta, pan casero, fuman cigarros de hoja o el que les ofrezcan de tabaco.

Son entidades muy fuertes y milagrosas similares en su presentación a los Exus de la kimbanda en algunas de sus actitudes, aunque vibran en otra faja astral. Limpian muy bien el ambiente de cargas negativas pesadas, aunque se acostumbra llamarles de tanto en tanto por ser consideradas de cierto cuidado dada su proximidad a la línea de izquierda. Al igual que sucede con los Compadres y las Comadres, no se debe abusar en su invocación y no por sí mismos, sino por las fuerzas espirituales que están debajo y detrás de ellos buscando su Luz. Y que, debido a inexperiencia, impureza o falta de firmeza en la corriente mediúnica, o incluso con la frecuente manipulación espiritual, se pueden “colar”.

Ante la llegada del solsticio de verano, fenómeno que afecta al sol cuando pasamos del otoño al invierno, coincidiendo aproximadamente con la festividad de San Juan, desde tiempos prerromanos, se han realizado diversas celebraciones rituales encendiendo hogueras.

Basta como ejemplo, citar, las famosas hogueras de San Juan, que tienen lugar en la costa levantina española, para celebrar dicho fenómeno astronómico, con el que se pretendía «dar más fuerza al sol», que hasta esos días, se hacía más «débil» (los días se van haciendo más largos hasta el solsticio de invierno).

Sin embargo, lo que llamamos “Falange de Africanos” bajan en la línea de San Cipriano santo de Cartago, el Santo Hechicero, cuya fecha es celebrada el 16 de setiembre y de quién se dice: San Cipriano es de los mas importantes padres de a Iglesia africana. Dueño de una singular clarividencia y de ideas precursoras y marcadas, muchas veces polémicas, y de prácticas volcadas al conocimiento del ocultismo, fue el más importante obispo hasta la llegada de San Agustín. Cartago es una ciudad de la Antigüedad, situada al norte de África, en el territorio ocupado en la actualidad por Túnez, fundada por comerciantes fenicios. A Cipriano le cortaron la cabeza en el año 258 durante el reinado del emperador romano Valeriano, quien luego de ordenar su ejecución, fue hecho prisionero por sus enemigos en una guerra en Persia y esclavo estuvo hasta su muerte. El juez Valerio que dictó la sentencia contra Cipriano, de mala gana llevado por sus consejeros, a los pocos días murió de repente. Esto acrecentó la fama de hechicero del sacerdote mítico que se vendó a sí mismo los ojos antes de morir decapitado.

En las sesiones de Umbanda del 24 de junio, vemos estos espíritus transgresores, brujos de la tribu o bohemios, hombres o mujeres, que ejercen su mística desde la broma o la picardía, los hechizos directos o indirectos, y a todos encantan –o desencantan- con sus sombreros de paja, pañuelos coloridos, carcajadas y sobre todo, con sus verdades. Piden y dan vino a cambio de augurios o de ayuda. Danzan, cantan y dejan su energía al son del tambor para quienes tienen fe y la saben aprovechar. Se les ve con sus collares hechos de dientes de animales, en el caso de los provenientes del África más que nada, con los pantalones blancos o rojos, cortos o arremangados. Vienen también de la Línea de las Almas o de Omulú (Yorimá) y son Egunes de Luz. Los lugares de procedencia física de estas tribus o naciones generalmente bantúes son: Angola, de la Costa o Minas, Mozambique, Guinea, Luanda, Benguela, Congo. Revelan un sentido de libertad y de orgullo por su raza, al contrario de la sumisión y paciencia que presentan los espíritus de ancianos llamados Pretos Velhos.

Los Africanos hacen alarde algunas veces, de no haberse sometido al dominio del hombre blanco y sus costumbres, de allí que reivindican muchas veces el nombre de su tribu al llamarse; arranca toco, arranca folha, etc. Si se les desea ofrendar, que sea en su fecha 24 de junio, o un día lunes en lugares verdes,al pie de un bananero o hasta en cruce de caminos. Claro que también hay morada de africanos en las proximidades del cementerio y adentro, y en cada uno de los reinos de la Naturaleza. Se les lleva lo que les gusta comer y vela roja, blanca y negra, flores de colores vivos, o rojas o blancas, bebida y algo de fumar. Uno de sus puntos de llamada general dice así: “Cadea sua pemba cadea sua guía. Ven chegando um africano, ven chegando da Bahía. Quem tem a tissoura de San Cipriano, ele vai ele vem da falange da africão”.

 

Mensajes del exterior y del Uruguay sobre

editorial escrita por Mãe Susana en "La República"

(Benedicto Ratzinger: ¿Sin vergüenza o sin memoria? - Pág. 11 presente edición Nº 115)

Estimada Sra. Andrade:
Saludos de REFUGIO DEL RIO GRANDE, el campo de refugiados políticos en la frontera de los Estados Unidos de Norteamérica y Méjico, en Tejas.  Acabo de volver a leer su poderoso artículo, «Benedicto Ratzinger: ¿Sin vergüenza o sin memoria?»  Usted dijo, claramente y sin tapujos, lo que muchos hubiéramos querido (quisiéramos) decir. Memorias de mi infancia y recuerdos de los días aqui con refugiados vienen a mi mente: tocando las aguas del Océano Pacifico, mi padre nos decía: »Cinco siglos son solo una gota en el inmenso océano de nuestra historia.»  Es verdá! Muchas gracias por ese brillante artículo.

Pio Celestino

REFUGIO DEL RIO GRANDE

 

Querida Susana: Me ha encantado recibir tus palabras. Espero también que tu familia y amigos estén bien. Tu reacción y tu artículo me parecen los apropiados ante tamaña osadía, insensibilidad e injusticia. Nosotros acá en España también nos quedamos asombrados y encolerizados. Pero este Ratzinger ya va diciendo cosas realmente tremendas. Así es la Iglesia con sus jerarcas y sus intereses. Tu respuesta es preciosa, sentida, argumentada, respetuosa y clara. Gentes como estos jerarcas de «verdades únicas y absolutas» han hecho y hacen mucho daño a la humanidad: Ahí está todo ese listado de horrores, injusticias, humillaciones y negación de la propia identidad cultural, de creencia, de ser uno/a mismo/a. Gracias por ser tan preclara, sincera y valiente. Un fuerte abrazo y brindo por todos tus dioses, tus creencias y esa vida mítica y preciosa que creas en tus entornos. Un abrazo grande,

Jesús Ramírez Martínez

Departamento Filologías Hispánica y Clásicas 

Área Didáctica Lengua y Literatura

Universidad de La Rioja - España

 

2/6/ 2007 Diario La República -Al Director- Quería adherirme totalmente a las expresiones vertidas en el artículo «Benedicto Ratzinger: ¿Sinvergüenza o sin memoria?», de Susana Andrade. Estoy totalmente de acuerdo con ella y me gustaría poder entender algo más de lo que el Papa quiso decir porque no me cabe, siendo yo católica, que este hombre opine de esta forma. Respeto totalmente todas las religiones y felicito al umbandismo por la reverencia que hacen en sus cultos, a nuestros indios, destrozados por los colonizadores. Pienso que todas las religiones, incluyendo la mía, deberíamos tener esto más en cuenta.

El Director (La República): Estimada lectora, este mensaje de respeto, tolerancia y a la vez firme indignación resulta particularmente oportuno y lo traslado a nuestra sensible y talentosa columnista. Muchas gracias por su participación.

 

Perú: Benedicto XVI nos hace recordar a Valverde

Benedicto XVI acaba de expresar en su visita a Brasil, al inaugurar la V Asamblea de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam), que “el anuncio de Jesús y de su evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas precolombinas ni fue una imposición de una cultura extraña (…) Cristo era el salvador que anhelaban (los indígenas de América) silenciosamente”.

Esta declaración podría no tener la mayor importancia, si es que no supusiera una inmensa tergiversación histórica, como también el desconocimiento e incomprensión, cuando no la subestimación etnocéntrica, de la creación religiosa no cristiana.

Es sabido que la cristianización de los indígenas americanos fue una de las principales justificaciones jurídicas de la empresa conquistadora: los monarcas europeos, supeditados en última instancia a la autoridad papal, promovían la ocupación de los territorios del Nuevo Mundo con la finalidad de evangelizar a los indígenas; era el sustento ideológico, por cierto, de sus objetivos económicos y políticos. Lo que en nuestros días sería igual a emprender expansiones económicas y políticas con el fin expreso de “llevar la civilización”. Algo también usual en nuestros tiempos.

Así, al llegar a cada pueblo, mediante una declaración estrictamente formal denominada el Requerimiento, los conquistadores intimaban a los naturales a someterse a la autoridad real y pontificia, terminando ello con la siguiente amenaza en el supuesto de no ser aceptados:

“Y si así no lo hicieseis o en ello maliciosamente pusieseis dilación, os certifico que con la ayuda de Dios, nosotros entraremos poderosamente contra vosotros, y os haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos, y os sujetaremos al yugo y obediencia de la Iglesia y de sus Majestades, y tomaremos vuestras personas y de vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos, y como tales los venderemos y dispondremos de ellos como sus Majestades mandaren, y os tomaremos vuestros bienes, y os haremos todos los males y daños que pudiéramos, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen; y protestamos que las muertes y daños que de ello se siguiesen sea a vuestra culpa y no de sus Majestades, ni nuestra, ni de estos caballeros que con nosotros vienen” (Texto oficial del Requerimiento, en Luciano Pereña (1992): La idea de justicia en la conquista de América).

No interesó, por cierto, que los interlocutores comprendieran lo dicho en idioma extraño: el encuentro de Valverde, evangelios en mano, frente a Atahualpa, es algo que hasta ahora en muchas comunidades andinas se recuerda escenificándolo precediendo a la muerte del Inka y como inicio de la destrucción del reino andino y de la imposición colonial.
Las extirpaciones de idolatrías fueron el equivalente represivo para los indígenas a la Santa Inquisición que estuvo reservada para los españoles. Francisco de Ávila, nombrado en 1610 primer juez extirpador de idolatrías por el Arzobispado de Lima, haciendo el balance de su primera campaña punitiva contra la religión andina en Huarochirí se jactó de haber derribado más de 800 “ídolos fijos”, 20,000 “movibles” y 7,288 “dioses penates”, condenado a 1,618 personas por ser sacerdotes andinos, quemado 1,365 “cuerpos” (momias) y haber absuelto de la idolatría a 28,893 personas (Cf. Duviols (1967), La idolatría en cifras), A su turno, otro extirpador de idolatrías, Fernando de Avendaño, dijo haber intervenido a más de mil maestros dogmatizadores y quemado y derribado muchos millares de ídolos.

Lo que se destruyó fueron las huacas, lugar de presencia de los dioses; lo que se quemó y cuyas cenizas se echó a los ríos fueron los mallquis o momias de los antepasados del grupo venerados por los indígenas por ser garantía de su integridad grupal y tradición; o eran las conopas, señas indicadoras de la fertilidad de la tierra sagrada; los perseguidos y condenados fueron sacerdotes y sacerdotisas indígenas depositarios tanto del saber ancestral de la comunidad, conocedores de los ritos necesarios para vincularse a la divinidad, como de conocimientos prácticos útiles para la salud y la convivencia cotidiana.

Se impuso, a cambio, la religión católica, los nuevos templos, un nuevo dios y nuevos personajes, así como diferentes historias sagradas que la población andina, con hábil resistencia secular, particularmente en el campo, ha ido reformulando produciendo un cristianismo andino sui generis que en su sincretismo cuenta con propios ingredientes prehispánicos aún vigentes. Para comprobar ello basta con asistir hoy en día a la multiplicidad de fiestas patronales que en todos los pueblos se celebran año a año.
La destrucción religiosa significó una hecatombe cultural en América. Negarlo o desconocerlo no puede corresponder a los tiempos ni al avance del conocimiento. Ya Bartolomé de las Casas denunció las atrocidades cometidas en su hora contra los indígenas. El antecesor de Benedicto XVI, Juan Pablo II, pidió perdón por los excesos cometidos en nombre de la fe en la conquista de América. Benedicto XVI, con su último periplo, no hace sino desandar lo andado. Además de mostrar que quiere saber poco de historia, de tolerancia y de apertura.

Fuente: Antropólogo Andrés Huguet

 

Ceremonia Oficial por Día del África

en el Ministerio de Relaciones Exteriores

La Embajada de Egipto en nuestro país conmemoró el 25 de mayo consagrado como el Día de la Unidad Africana, junto a otros países con presencia diplomática en nuestro medio, proveniente de dicho continente. Embajadores de Egipto, Costa de Marfil, Sudáfrica, Ghana y Namibia, así como el Ministro de Relaciones Exteriores Reinaldo Gargano, y distintos colectivos de afrodescendientes, se dieron cita para unir lazos de amistad, fraternidad e incluso comercio y cooperación efectiva. Albricias.

 

 

Insólito: El Papa niega que el catolicismo

haya sido impuesto a pueblos de América

Polémicas, lamentables y desafortunadas han sido sus ignaras declaraciones / El papa Benedicto XVI negó este domingo que la religión católica haya sido impuesta por los conquistadores a los pueblos originarios de América, y dijo que, prácticamente, los indígenas estaban esperando la evangelización “silenciosamente”. (13/Mayo 2007)

CARACAS- El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, exigió al Papa que se disculpe con los pueblos indígenas de América Latina por haber “negado” «el holocausto aborigen”. “Aquí ocurrió algo mucho más grave que el holocausto en la Segunda Guerra Mundial y ni su Santidad puede venir aquí, a nuestra propia tierra, a negar el holocausto aborigen» «Así que, como jefe de Estado, yo le ruego a su Santidad que ofrezca disculpas a los pueblos de nuestra América», exigió el mandatario.

«El anuncio de Jesús y de su Evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña», dijo Benedicto XVI en su discurso dirigido a los obispos latinoamericanos y del Caribe reunidos en su quinta conferencia.

«¿Qué ha significado la aceptación de la fe cristiana para los pueblos de América Latina y del Caribe? Para ellos ha significado conocer y acoger a Cristo, el Dios desconocido que sus antepasados, sin saberlo, buscaban en sus ricas tradiciones religiosas», declaró el Papa. «Cristo era el Salvador que anhelaban (los indígenas de América) silenciosamente», dijo Benedicto XVI. Por eso, para el Papa, el retorno a las religiones precolombinas sería una involución. (FUENTE: UNIVISIÓN-14 May, 2007)

 

Líderes indígenas criticaron la «arrogancia» de Benedicto XVI

La afirmación del papa Benedicto XVI de que la fe cristiana entró sin ser impuesta por la espada en América fue rebatida ayer por responsables políticos, religiosos e indígenas, mientras obispos latinoamericanos trataron de desdramatizarla. BRASILIA - AFP

Marcio Meira, presidente de la Fundación Nacional del Indígena (Funai) de Brasil, un organismo gubernamental, en declaraciones a la AFP, dijo: «Muchos pueblos adoptaron el cristianismo, pero a fuerza de imposición». «En el periodo colonial, la Iglesia no estaba separada del Estado, era la Cruz y la Espada, y cuando llegaron los europeos, (los pueblos americanos) enfrentaron una acción impositiva de tipo militar, cultural y religiosa», añadió. «El Papa fue muy arrogante, y sus palabras no corresponden a la realidad», porque «la historia muestra que la evangelización fue una estrategia de la colonización, que diezmó a varios pueblos indígenas», afirmó el director de la Coordinación de Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (Coiab), Gesinaldo Sateré Mawé. En el mismo sentido se pronunció el director de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Luis Evelis Andrade: «Como pueblos indígenas, si bien somos creyentes, no podemos aceptar que la Iglesia pretenda negar su responsabilidad en la aniquilación de nuestra identidad y de nuestra cultura», afirmó. En Bolivia, Mauricio Arias, Supremo Líder (Apu Mallku, en aymara) del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo (Conamaq), afirmó: «La religión católica ha sido impuesta, se ha hecho por la fuerza, por encima de nuestras creencias y nuestra religión». El historiador Waldir Rampinelli, de la Universidad Federal de Santa Catarina (sur de Brasil), le dijo al portal G-1 que el Papa «debería leer a Bartolomé de las Casas», el cura dominico español que en el siglo XVI denunció las atrocidades cometidas por los conquistadores de América, en nombre de la fe. Al inaugurar el domingo la V asamblea de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam), el Papa sostuvo que «el anuncio de Jesús y de su Evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña».»Cristo era el Salvador que anhelaban (los indígenas de América) silenciosamente», afirmó Benedicto XVI. Para varios responsables, esas declaraciones marcan un «retroceso» respecto a pedidos de perdón de Juan Pablo II por los excesos cometidos durante la conquista de América en nombre de la fe. La visión del Papa Benedicto XVI sobre la evangelización de los pueblos americanos y el resurgimiento de las religiones precolombinas es «ridícula», «racista» y «neocolonialista», según dijeron ayer activistas mexicanos que luchan a favor de los derechos de los indígenas. En la versión papal los indígenas «anhelaban silenciosamente» al Salvador Jesucristo.

Mundo p30 Martes, 15 de mayo, 2007 - AÑO 8 - Nº2549 La República

 

Indígenas colombianos dicen que papa Benedicto XVI quiere negar la historia

BOGOTA, 14 Mayo 2007 (AFP) - Los indígenas colombianos consideran que las afirmaciones del papa Benedicto XVI en el sentido de que la religión católica no fue impuesta por los conquistadores a los pueblos nativos de América, pretenden negar la historia, según uno de sus dirigentes.

«Querer negar que la imposición de la religión católica se utilizó como un mecanismo de dominación hacia los pueblos indígenas es querer ocultar la historia», dijo a la AFP Luis Evelis Andrade, director de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC).

«Como pueblos indígenas, si bien somos creyentes, no podemos aceptar que la Iglesia pretenda negar su responsabilidad en la aniquilación de nuestra identidad y de nuestra cultura», añadió el dirigente indígena.

Según el dirigente de la ONIC, Benedicto XVI «no puede negar todo lo que ha ocurrido con motivo de los 500 años de la llegada de los europeos a América. «La conquista fue trágica. La institución católica prohibió, hasta hace poco, expresiones culturales aborígenes como nuestra lengua o nuestra medicina».

«Nos dijeron que nuestra lengua y costumbres eran diabólicas. A nuestros médicos tradicionales (jaibanás) se les impidió hacer su medicina. Si eso no es imposición, ¿cómo se le puede llamar?», concluyó Andrade en diálogo telefónico con la AFP.

«La actitud de la institución católica en ese momento fue la de atentar contra la dignidad de los pueblos indígenas», concluyó.

En la última asamblea del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) en 1992, Juan Pablo II había pedido perdón a los pueblos indígenas por la participación de cristianos en la conquista de América por europeos.

 

Venezuela: Ministra indígena niega versión defendida por el Papa sobre Evangelización

Fuente: EFE - Lunes, 14 de Mayo de 2007 La ministra venezolana para los Pueblos Indígenas, Nizia Maldonado, criticó hoy la versión difundida en Brasil por el Papa Benedicto XVI, según la cual la Evangelización no fue impuesta por los conquistadores ni alienó a los pueblos indígenas americanos.

«La invasión imperial trajo el genocidio más grande de América Latina. Me gustaría que saliese un sacerdote y diga que le da vergüenza oír que dicen que los pueblos indígenas estaban esperando la evangelización», dijo Maldonado al canal estatal Venezolana de Televisión.

Benedicto XVI aseguró el domingo en Brasil que la Evangelización de América «no supuso en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña». Maldonado, que pertenece a una etnia amazónica, se preguntó por qué el Vaticano «no habla del genocidio de los pueblos indígenas americanos».

La ministra venezolana señaló también que el objetivo de imponer a los indígenas una religión extraña a su cultura como la cristiana no ha cesado y citó como prueba «los misioneros que siguen actuando en la región fronteriza».

Maldonado no precisó a qué zona limítrofe se refería, pero todo parece indicar que se trata de la frontera amazónica con Brasil, donde se asientan los principales núcleos indígenas, de creencias animistas y todavía no colonizados culturalmente.

 

Califican de «arrogantes» la palabras de Ratzinger sobre la colonización

Los indígenas brasileños declararon el lunes haberse sentido ofendidos por las declaraciones del papa Benedicto XVI durante la visita realizada la pasada semana a Brasil, cuando afirmó que la Iglesia había purificado a los indios y que volver a sus religiones originales sería un retroceso. Los líderes de las comunidades indígenas han calificado las palabras del papa Ratzinger de «arrogantes y faltas de respeto». El Papa les dijo también a los obispos de América Latina y el Caribe que la Iglesia no había necesitado imponerse a los indios y que éstos les recibieron a los misioneros europeos con los brazos abiertos. «El Papa fue muy arrogante, y sus palabras no corresponden a la realidad», acusó el director de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (Coiab), Gesinaldo Sateré Mawé. «La historia muestra que la evangelización fue una estrategia de la colonización, que diezmó a varios pueblos indigenas», agregó.

 

Carta abierta de la Coordinadora Andina

de Pueblos Indígenas al Papa Benedicto XVI?

Lima, 17 de Mayo de 2007

Ciudad del Vaticano.

Señor: Joseph Ratzinger Papa Benedicto XVI

De nuestra consideración:

En su reciente visita al Brasil, usted ha manifestado que el llamado proceso de Evangelización que acompañó la invasión europea a Abya Yala, continente hoy conocido con el nombre de América, no fue violento ni significó una intromisión extraña en las creencias de los pueblos originarios.

Su formación académica y experiencia profesional nos impiden considerar que tales expresiones significan un desconocimiento de la Historia. Usted sabe que la llamada evangelización sí fue violenta. Numerosas crónicas de los siglos XVI hasta el XVIII, escritas por los propios evangelizadores, detallan los terribles crímenes perpetrados en nombre de la «extirpación de idolatrías», primero, y por el Tribunal del Santo Oficio o Santa Inquisición, después, cuando éste hizo su irrupción en estas tierras.

De todo esto da fe, además, Fray Bartolomé de las Casas, el primer sacerdote ordenado en este continente y el único que en aquella época se atrevió a levantar la voz contra los abusos de los conquistadores contra los indígenas.

Desde la llegada misma de los europeos, los sitios sagrados de nuestros pueblos originarios fueron saqueados, sobre nuestros lugares sagrados se construyeron los templos católicos y se prohibieron nuestras ceremonias espirituales. Todo culto que no fuera el católico fue perseguido y cruelmente reprimido.

Quinientos años después, sin embargo, nuestros pueblos originarios están vivos y sus organizaciones se fortalecen. Ellos solo reclaman su derecho a ser respetados en sus creencias y formas de vida. Pero así como hace 500 años junto al saqueo original, que significó la exterminación de nuestras riquezas y nuestras vidas, fue necesario intentar exterminar también nuestra cultura, hoy la llamada globalización que pretende imponer un modelo económico absolutamente injusto en las naciones pobres, necesita ahogar todo intento de resistencia cultural. Y eso es lo que se persigue cuando se intenta negar las verdades históricas.

Es decir, así como fue cómplice del genocidio que significó la Conquista, la Iglesia Católica hoy es cómplice de esta renovada ocupación. La intolerancia ideológica es un síntoma de dominación, los modelos económicos se imponen siempre junto con las ideologías que pretenden justificarlos.

Pero, insistimos, los pueblos originarios estamos vivos, nuestras organizaciones están fortaleciéndose. Y estamos decididos a seguir luchando hasta recuperar todo aquello que la invasión europea saqueó y depredó.

La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, que reúne   organizaciones nacionales indígenas de Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú, en su Congreso Fundacional realizado en Cusco, Perú, en julio del 2006, incluyó entre sus acuerdos exigir la devolución del Korikancha, ubicado en esa ciudad del Cusco, para que nuestros pueblos originarios vuelvan a darle el uso que tuvo en la época precolombina, y ese es el pedido expreso en los actuales momentos.

Recuperar nuestros territorios, nuestros lugares históricos y sitios sagrados no significa pretender retornar a un pasado supuestamente sepultado. No es una involución. Es un proceso de construcción hacia una sociedad realmente justa, equitativa, donde se rescate la pluriculturalidad como un valor inmenso, donde se respeten los derechos de todos y la intolerancia y la persecución de toda índole –económica, racial, cultural, religiosa, etc.- desaparezca para siempre del planeta. Tal vez ese sea el Reino anunciado por el Mesías en nombre del cual se cometieron tantos crímenes. Un personaje histórico a quien nosotros sí respetamos. Y por eso también exigimos respeto.

A los Estados, los organismos financieros internacionales y las empresas transnacionales, los pueblos indígenas originarios del Abya Yala les exigimos que nos devuelvan nuestros territorios y todas las riquezas que saquearon sus antecesores, los invasores europeos del siglo XVI. A la Iglesia Católica que acompañó y acompaña ese proceso, y de la que es usted el máximo representante, le exigimos que nos devuelva nuestros sitios sagrados y que respete nuestro derecho a practicar nuestras propias ceremonias espirituales. Atentamente,

Miguel Palacín Quispe

Coordinador Gral Caoi

 

Benedicto Ratzinger: ¿Sin vergüenza o sin memoria?

Aunque sus colegas traten de sacarle las castañas de las llamas, Benedicto 16 en Brasil metió la pata hasta el cuadril, y la rima va por cuenta de la causalidad. Dije “causalidad”, porque no es el acaso precisamente que guía los dichos de un jefe de estado y de masas religiosas de su talante.

El Papa Ratzinger el 13 de mayo pasado en la localidad brasileña de Aparecida, negó  que la religión católica haya sido impuesta por los conquistadores a los pueblos nativos de América, y dijo que los indígenas del nuevo mundo “estaban esperando la evangelización”. Según él;   »Cristo era el Salvador que anhelaban silenciosamente».

Olvidó un pequeño detalle: entre setenta y noventa millones de indígenas asesinados más los africanos traídos esclavos que sólo en las llamadas Américas se calculan en trescientos millones.

Salvo honrosas excepciones individuales, la Iglesia Católica de las colonias no solo patrocinó la masacre al nuevo mundo sino que la bendijo. Las asociaciones legendarias de símbolos como la espada y la cruz, el trono y el altar, no son fortuitas. Las riquezas sempiternas de “La Iglesia” provienen de la sangre de nuestros pueblos originarios. ¿Cómo no exasperaría al mundo una “maledicta” arenga justificadora de la desalmada invasión europea?

Las reaccionarias  manifestaciones del máximo pontífice católico, a menos que sean senilidad, trasuntan argucias conceptuales reeditantes de filosofías que creíamos superadas. Antes de ser nombrado fue asesor, teórico y hábil intelectual, no hay azahar en su decir alevoso contra los indígenas del Abya Yala. La duda es si Ratizinger es la iglesia católica que sus fieles quieren hoy día, aunque sea el que prefieren los dirigentes vaticanos.

Su hipótesis de la “ansiada colonización evangelizadora” para justificar la masacre de decenas de millones de aborígenes, es definitivamente macabra y no parece el resultado de un desliz verbal.

Según el rebuscado teólogo, volver a los ritos nativos sería involucionar  porque la propia sabiduría espiritual indígena los condujo a Cristo. Da vergüenza ajena. ¿Y el exterminio? ¿Estaban esperando que vinieran a obligarles a renegar de su fe y a matarlos? ¿A quitarles su tierra y su dignidad en nombre de Jesús? Con el horror del desarraigo, los que sobrevivieron sufrieron aún la ignominia de convencer a sus predecesores de apostatar de sus formas de ver el más allá porque les lavaron el cerebro hasta nuestros días, logrando que los pocos que quedaron olvidaran quiénes eran y en qué creían. Es el eslabón perdido, la fractura social por antonomasia de negros e indios que en la actualidad, muchas veces desconocen sus raíces identitarias.

Las sociedades latinoamericanas actuales, nacieron bajo la dominación ideológica y económica  de las potencias occidentales y cristianas, y todo lo diferente a eso, automática y endémicamente  será sospechado de amenaza. Quienes profesamos una religión afroamerindia, vivimos constantemente la discriminación, fundamentada en el avasallamiento de culturas  perpetrado en el etnocidio del “descubrimiento”. Es cotidiano para nosotros ser excluidos.

El estigma se perpetúa y retrasmite a través del inconciente colectivo, alimentado por monopolios de información mediática globalizada con intereses creados, sustentada en el poder económico. Aún hoy el sistema intenta arrasarnos con negación e invisibilidad por ser “diferentes”.

Justamente el 13 de mayo, la religión Umbanda celebra a los Pretos Velhos, o “negros viejos” en portugués: entidades de luz que  fueron el alma de los ancianos africanos sometidos. La fecha coincide  con la promulgación en Brasil de la llamada “Ley Aúrea”, que determinó la abolición legal de la esclavitud en esas tierras, desde donde llegó al Uruguay la fe en los Orixás.

El homenaje a la ancianidad es un culto ancestral,  no solo para venerar la sabiduría de la experiencia, sino la memoria y fundamentalmente el amor a lo que somos y de dónde venimos.

A estos espíritus de otrora viejitos sabios, brindamos mesas de homenaje con sus comidas preferidas a manera de ofrenda, los cantos alusivos a la libertad, a la fe en Dios y en la gente, a la solidaridad y la unión en las diferencias que debe primar entre los seres humanos, pues ellos aprendieron con humildad a respetar los santos del amo europeo y así nació el sincretismo, como surgió una nueva sociedad mestiza y pluricultural. Lejos de ser una respuesta de olvido al encuentro sangriento de tres civilizaciones obligadas a mezclarse, Umbanda es memoria viva del sufrimiento de quienes fueron devastados.

Sin rencor, sin reparos en la dimensión real de los hechos, y en honor a la conservación de los orígenes de nuestra identidad, devenidos en manto espiritual que cubre por igual a fieles de toda procedencia.

Hablamos de nuestros Protectores con la imprescindible libertad a que tiene derecho toda sana manifestación humana. La teoría del Creador, puede ser tan fantástica como Súperman o el Hombre Araña, y sin embargo nadie ve como “anormal” la devoción al Dios cristiano y europeo. Todos  parecen entender, aunque no profesen, que hay un Jesús en los cielos  que  resucitó, pero les es difícil comprendernos a quienes creemos en los Orixás o Fuerzas de la Naturaleza, en los espíritus de Caboclos y en un Dios único con nombre africano: Zambi u Olorum.

Provengan de donde provengan, los indios americanos y los aborígenes del continente negro, serán por siempre reverenciados en nuestros cultos, y a través de ellos se mantendrá la evocación de su injusto sufrimiento a manos de verdugos que usaban a Dios para exterminarlos física y síquicamente. Hay fuente histórica además de fe en los ritos espirituales afroindígenas.

Nos han preguntado si Umbanda crece porque otras concepciones religiosas defraudan a sus  adeptos. Nuestra convicción es que las filas de los que profesan el amor por La señora de la Luz Velada aumentan por mérito propio,  resultado de una íntima elección tal vez no explicable en términos concretos como todo sentimiento por lo trascendente.

Un volver a la razón de ser y a las creencias de los pueblos originarios, pasando por encima del horror del genocidio y a pesar del discurso del Papa en Aparecida.

¡Salve Nossa Senhora!

La República Nº2557 - 23/5/07

Pág.Editorial - SUSANA ANDRADE