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El material informativo que aparece en esta página web,

es una selección parcial del publicado en el periódico Atabaque

 

 

 

Umbanda dice SI a la Vida

y NO al aborto

Comisión de Salud del Parlamento trata la

despenalización del aborto en el Uruguay

Antes de viajar en argumentaciones que sólo buscarán reforzar la idea principal, decimos claramente: los afroumbandistas somos contrarios absolutamente al aborto y por lo tanto no aceptamos su despenalización. Nos impulsan fundamentalmente razones religiosas y espirituales, base de nuestro culto, que venera la vida manifestada en la naturaleza y en su máximo exponente: el hombre. Creemos en una fuerza omnipotente y superior (Zambi), que si bien nos dio el albedrío, también nos dio la fe, para tenerlo cerca a pesar de su infinitez. Creemos en la intermediación de fuerzas (Orixás y Espíritus de Luz) que trabajan a favor del bien supremo. Y creemos en el ser humano como criatura divina, sobre la cual el Creador dispondrá acerca de sus tiempos de existencia. Nuestra misión ética como religiosos, será propender al cuidado y preservación de la vida en su integralidad, entendida y generada como tal, desde el momento mismo de la concepción

Consideramos necesaria la existencia de normas que, basadas en un ideal de justicia, apuntan a regular la convivencia pacífica de la sociedad y sus actores. Vemos como imprescindibles entre los pilares que deberán sostener ese interrelacionamiento, preservar los derechos fundamentales del hombre; entre ellos el derecho a la vida como máxima aspiración moral y ética. Por lo tanto decimos NO con énfasis, a todo lo que suponga una forma de agresión al ser humano, desde su más incipiente etapa de gestación en el vientre materno, etapa embrionaria, así como hasta el final de sus días.

Aceptamos en cambio el control de la natalidad y para eso vemos imprescindible, una temprana y nutrida información masiva sobre el tema, a fin de evitar no sólo embarazos no deseados – con las terribles consecuencias que esto acarrea- sino también enfermedades de trasmisión sexual.

Ahora sí y sin apearnos de la postura religiosa, argumentaremos nutridamente en contra de la desregulación del aborto como delito, con ejemplos tal vez sarcásticos o irónicos para algunos, no por eso menos potencialmente reales.

a)¿Acaso se estudia legalizar la rapiña, el asesinato o algún otro delito, porque éstos aumenten en número o en ferocidad? Tal parece ser la motivación en el caso de tratar nuevamente el tema aborto. Con este criterio: ¿Cuánto más pasará para que sea legalizado el homicidio? Interrumpir la vida es matar, sea cual sea la etapa en que esto suceda. Asesinar legalmente no parece ser un síntoma de evolución positiva, en una civilización que puede jactarse de sus avances tecnológicos y que además lucha desde diversos ámbitos, por la salud de los derechos inalienables e inherentes a los seres humanos. Rediscutir el tema con miras de legalizarlo, supone tirar abajo el esfuerzo que por otros lados se gasta diariamente, en cuidar el derecho a la vida y su integridad. Es absurdo que se insuma tiempo parlamentario, en definir cómo hacer para quitarle tipificación penal al crimen. La profilaxis efectiva del mal, no debe atacar los síntomas sino las causas de los mismos. Preguntarnos: ¿dónde fallamos? La educación? La concientización? Los valores? La economía? O todo junto? Intentar remediar esos males será tiempo creativo y no el que busca justificar las consecuencias de dichas carencias sociales y termina por lo tanto, alentándolas.

b)Con ese mismo criterio se podría implantar la pena de muerte. Se están tratando de promulgar leyes inmorales y hoy se estudia lo que se logró entender como incuestionable ayer, luego de siglos de luchar contra la barbarie y la ley de la fuerza, en detrimento de los derechos primarios como el de la vida, que sin temor a equivocarnos, decimos que es el principal, sin el cual lo s otros no tienen sentido. Avancemos en sensibilidad, no en la depredación de valores esenciales. Seamos ejemplo de vida y no de muerte. No podemos permitirnos retroceder en humanidad. Aceptar el aborto es aceptar la violencia del hombre por el hombre y aún peor, practicada contra un ser indefenso. Si se arguyen motivos económicos, por los cuales la persona estaría habilitada moralmente, a interrumpir un embarazo diremos :¿porqué no se va un poco más allá en el disparate y se permite por medio de una ley, que las madres que comprueben que no los pueden mantener, maten a sus hijos de hasta cinco años, por ejemplo? ¿Qué diferencia hay, si la hay, entre un aborto o matar a un niño ya criado? Igual estaremos matando a un niño. ¿Cuál es el límite? ¿Cuáles serían los médicos que se prestarían a ser los verdugos ejecutores de tan arbitraria decisión?

c)Siguiendo la imaginaria línea de barbaridades, coherente con la actitud actual de los legisladores al tratar un tema inadmisible como legalizar la muerte violenta, se podría implantar una ley que obligue a ser castradas a ciertas mujeres en edad de fecundar. Sin duda sería una agresión menor que matar a los fetos. Obviamente habría que hacer una selección previa, sobre a qué mujeres se les practicaría, o qué criterio utilizar; edades, ingresos, color de piel, estado de salud, etc.

d)¿Dónde se pierde el norte? Por un lado el INAME se las ingenia para recaudar dinero de acá y de allá, para mantener niños sin o con escasos recursos familiares y por otro se planea salir a "matar legalmente" a los más chiquitos, a los que están por nacer? Querríamos saber si aunque sea se pudiera medir, la violencia y la crueldad que implicaría liberar este tema del peso de la justicia.

George Bush está pidiendo al Congreso, autorización para tirar bombas nucleares en siete países del mundo. Esto equivale a pedir licencia para matar. ¿No estaremos haciendo lo mismo en Uruguay al pretender despenalizar el aborto? ¿Ni siquiera la violencia es tan valiente, como para reconocer que actúa fuera del espíritu de la ley y los principios morales, buscando forzar el fiel de la balanza, para que se incline a favor de su cobardía, aliviando superficialmente las mentes corruptas? La que busca arrasar con todo tipo de derechos humanos, incluso los más esenciales, pretendiendo en forma insolente lograr fachadas de "legalidad" que justifiquen instintos asesinos: ¿es una conducta digna de ser imitada o combatida?

e)Grupos radicales de tendencia mayoritariamente feminista, hacen hincapié en el derecho exclusivo de la mujer a decidir sobre la continuidad o no de un embarazo. Esta posición entendemos que pasa por encima del derecho del hombre que gestó ese hijo, desconociendo que tienen ambos progenitores, exactamente la misma responsabilidad y derechos sobre el futuro hijo. La ley podría actuar obligando con normas y penas, al hombre que busque desentenderse del tema. Pero de ninguna manera se puede arrogar un derecho exclusivo sobre el hijo a la madre. Eso siempre hablando del triste caso en discusión que hoy trata el Parlamento, saber quién y en qué circunstancias, tendría la prerrogativa "legal" de asesinar una vida en gestación.

Nos parece de todas formas injusto que se castigue a un inocente, por culpa de la negligencia de padres completamente concientes y capaces de medir los riesgos de sus actos. La legislación civil estipula las condiciones en que se deben brindar legalmente las pensiones familiares de padres a hijos. Sin embargo y antes de malgastar tiempo en intentar dar espacio lícito a un delito. ¿No sería más útil y acorde con los principios constitucionales mundiales, el dar un marco penal a la falta de cumplimiento en estos casos? Es reiterada la queja de madres que crían hijos solas, y no cuentan con la ayuda económica paterna, existiendo casos de abandono de trabajos con el sólo fin de no hacer frente a las pensiones alimenticias. ¿Esto no es vergonzoso que se pase por alto sin castigar?

f)Insistimos e insistiremos en las causas de un asunto por demás espinoso y con varias puntas, aunque no por eso neguemos la posibilidad de debatirlo en otros términos. Por ejemplo si la vida de uno o ambos involucrados en un embarazo corre peligro, el tema de las violaciones y algunos items excep-cionalísimos para los cuales la actual ley ya tiene previsiones, teniendo presente el tiempo en que esos embarazos serían interrumpidos. Mas la discusión central debería plantearse no tanto en si le quitamos o no la carátula de delito al aborto, sino en porqué se produce tanto. Si como dice la nota del Observador, se realizan tantos miles de abortos anualmente nos preguntamos: ¿la policía no actuó en esos casos? Se matan 30000 vidas uterinas por año, legisladores lo saben, periodistas también ¿y la policía no? ¿y la justicia? ¿Dónde estaban esas treinta mil veces en que se cometió un atentado contra la vida? ¿Caeremos en el facilismo y la inmediatez de pensar que es más sencillo, legalizar un delito que combatirlo? ¿Aceptar que es normal matar? ¿Qué es esto?

Volviendo a puntualizar en las cantidades y en los porqués ¿Cómo proceder? Educando podría ser una posible contestación, sin embargo y dadas las cifras que se cobran por los abortos, la mayoría de las mujeres que se los practican, debemos entender que se ubican en un nivel bajo a mediano de educación. Con esto queremos decir que las de condición indigente o severamente pobre, generalmente no abortan. Y aquellas mujeres que cuentan con ciertos recursos económicos, deberían tener mayor capacidad de conocimientos y ponderación de un tema tan delicado ¿Qué faltó entonces? ¿Que les fueran inculcados valores? ¿Que les enseñaran a tener sexo con responsabilidad? ¿Pues no estará ahí la contestación a tantas interrogantes?

g) Quienes han llenado sus bolsillos de dinero – médicos que no deberían llamarse tales y parteras asesinos – coherentes con sus espurios intereses, probablemente con contactos importantes en altas esferas de poder ¿habrán logrado movilizar al parlamento para que trate la legalización del asesinato? De otra manera no se explica cómo esto está ocurriendo hoy en el Uruguay. Es inadmisible desde todo punto de vista en una sociedad con bases morales firmes, que el máximo organismo legislativo elegido por el pueblo, esté tratando el tema de otorgar legalidad al asesinato de criaturas humanas en estado indefenso. Es intolerable desde una óptica simplemente humana, sin entrar en consideraciones éticas o religiosas, el mero debate sobre si deberíase o no considerar el crimen como delito. Es una ofensa a la vida, aún mas terrible por provenir del soberano creador de las normas. Sinceramente luego de estas tratativas, la referida comisión parlamentaria debería pensar en cambiarse el nombre. No hay salud donde se discute la posibilidad de la muerte.

 

Editorial: Tiempo de fé.

"Es pues la fe, la certeza de lo que se espera. La convicción de lo que no se ve." Así dice el texto bíblico con mucha sabiduría. Los hombres y las mujeres experimentamos a lo largo de la vida este sentimiento, que da sentido al esfuerzo y al sacrificio. Un presentimiento de algo mejor, una casi evidencia de felicidad, un sentirnos llenos de entusiasmo basado en lo que vendrá. Al contrario, cuando se pierde la fe, se cae en la desesperanza, el temor, la desconfianza. No hay aliciente para seguir y el motor que hace andar la vida, parece quedarse. Es imprescindible creer que estaremos bien para poder continuar. Cuando hablamos de lo espiritual, cada persona a su manera, concibe la fe basada en diferentes representaciones. Sin embargo todas, se remiten a algo sobrenatural todopoderoso, no visible y extremadamente omnipresente. Perceptible y real en el sentimiento de cada creyente, manifestado en obras cumplidas, en pedidos realizados y adecuado a los sentimientos y necesidades de sus seguidores. No es importante su nombre pues cada quién le llamará desde el alma, aún sin nombrarlo en horas de oscuridad y dolor o le cantará loas de felicidad en tiempos de paz y de armonía.

Hoy mas que nunca debemos estar en contacto con lo espiritual, pues la realidad por momentos y a pasos gigantes, parece precipitarse y sucumbir en la violencia y el caos. Los problemas mundiales y regionales, económicos y de toda índole, inevitablemente generan desconcierto y temor entre los habitantes del planeta. Es tiempo de que los gobernantes apelen a la espiritualidad, los caminos humanos parecen haberse terminado. Y así lo han hecho muchos de ellos; aplicar la práctica doméstica e individual de la fe, al macrocotidiano del devenir mundial. Se palpa un encaminamiento simultáneo empero no coordinado, de los diferentes líderes mundiales hacia pedir los favores de lo trascendente. La desesperación gana terreno en los ámbitos gubernamentales...es tiempo de implorar, de rogar, de rezar...es tiempo de fé.

Roguemos a Zambi por el Uruguay y por el mundo.

 

Exposición de fotos sobre

Yemanjá en el Municipio

Fernando Pena expuso en el Centro de Exposiciones del Atrio del Palacio Municipal de Montevideo, desde el 4 al 15 de marzo. El nombre de la muestra : «La Playa de la Esperanza, celebrando Iemanjá». Se trata de un fotorreportaje sobre la festividad de Iemanjá realizada el 2 de febrero en la Playa Ramírez. El ensayo centró la atención en la participación popular, los sentimientos, las necesidades y esperanzas de la gente. Fue realizado en un lapso de ocho años y constó de 34 fotografías en blanco y negro de 30 x 40 centímetros, montadas en marcos de 40 x 50 centímetros.

Fernando Pena es ayudante de arquitecto y ha realizado cursos de publicidad, fotografía, talleres de fotoperiodismo, de fotorreportaje e iluminación. Integró el staff de fotógrafos del suplemento musical «Rock de Primera» de Últimas Noticias. Actualmente integra el staff de fotógrafos de El País.

Entre las exposiciones que ha realizado se destacan: una muestra colectiva del Fotoclub Uruguayo en la Feria de Libros y Grabados, participó del 51º Salón Aniversario del Fotoclub Uruguayo, una muestra compartida junto a Cristina Barú «Cada hombre es un camino», una muestra individual «Momentos con Julio» (sobre el escritor y humorista Julio César Castro (Juceca) en Galería del Notariado. Participó en el 1er. Encuentro de Agrupaciones Fotográficas Saint Pierre de Ribes (Barcelona, España) «Momentos de Vida».

La Playa de la Esperanza Celebrando Iemanjá

Fotografías de Fernando Pena. Introducción del autor

"La Playa de la Esperanza", procura acercarse a los protagonistas de la celebración de Iemanjá en la playa Ramírez de Montevideo. El fenómeno religioso ha tomado especial relevancia en los últimos años en el Uruguay y ha sido cubierto por los medios cada 2 de febrero de manera casi "devota" (tal vez por ser una de las pocas expresiones religiosas masivas en nuestro país, y posiblemente la mas numerosa).

Imagenes de yeso, velas encendidas, trozos de sandía, restos de espuma plast y claveles blancos, se unen en el inconsciente junto al olor a colonia; ofrenda ineludible para la "diosa coqueta". A los que hemos asistido en mas de una oportunidad nos resulta imposible dejar de relacionar este perfume a la celebración.

Maes y Pais, reparten sus consejos y bendiciones para una existencia mejor a largas filas de montevideanos que, movidos por la fe, la curiosidad o la necesidad se forman en las arenas y las aguas de esta popular playa. Curiosos, creyentes, vendedores y compradores, forman un grupo que año tras año vuelve a encontrarse para coexistir simbióticamente. "La Playa..." procura no tomar posición frente a un evento que mueve sentimientos profundos. Solamente quiere mostrar momentos, reales y de los otros, fe, negocio, curiosidad, pero por sobre todo... esperanza.

"La Playa..." consta de 34 tomas en blanco y negro seleccionadas de 52 rollos, realizadas dentro de un período de 8 años consecutivos. Serán presentadas en un formato de 30X40 cm, montadas en marcos de aluminio de 40X50 cm.

Este proyecto fue autorizado a exponerse en el Centro de Exposiciones - Atrio Municipal, por la oficina de Relaciones Públicas de la Intendencia Municipal de Montevideo, y su Comisión de Cultura.

Como empresas auspiciantes se encuentran el diario El País (el cual se encargará de la difusión del proyecto), el Fotoclub Uruguayo, Europhoto S.A con su línea de papeles fotográficos AGFA, y vinos Irurtia.

 

Entrevista a Fernando Pena

fotógrafo de Yemanjá

Atabaque visitó la muestra de fotos en la Intendencia y entrevistó al hacedor de

lo que particularmente consideramos; un hermoso regalo para Yemanjá.

Atabaque- ¿Tienes alguna filiación religiosa?

Fernando-Ninguna.

A-¿Conocías el periódico Atabaque?

F-Sí, de los kioscos.

A-¿Porqué Yemanjá como motivo de tu trabajo?

F- Porque es ineludible e inevitable que llame la atención un fenómeno de esa naturaleza. Por la magnitud, por las características, porque no estamos acostumbrados en el Uruguay, tradicional y poco religioso en comparación con otros países, a este tipo de movimientos masivos multitudinarios.

A-¿Cuál fue tu objetivo al encarar esta muestra?

F- El lado al que quise apuntar fue el sentimiento religioso de la gente que va al evento...observar y capturar de alguna manera a través de la fotografía, las emociones de los protagonistas de ese acto de fe.

A-¿Porqué en Ramírez?

F- Cuando empecé mi trabajo era la playa más popular ese día, era como una costumbre ir a Ramírez el dos de febrero.

A-Imaginamos que habrás dejado fuera de la muestra, fotos que también eran valiosísimas en cuanto a su aporte...

F-Por supuesto! Fue muy difícil elegir, fueron ocho años y 52 rollos... hubo una preselección de cien fotos, que luego quedó en estas 34.

A-¿Porqué blanco y negro?

F-El color distrae la atención de lo emocional que se busca trasmitir... básicamente es eso. Que el interés se centre en la imagen y no en el colorido de la misma.

A-En cuanto a los sentimientos que captaste, si bien el nombre de la muestra dice mucho, ¿qué nos podrías agregar?

F-Como observador imparcial del tema, es sintomático que haya muchísima mas gente en una celebración de este tipo, que en una de la Iglesia Católica por ejemplo y por nombrar a una de las religiones, que hace muchos años está establecida en nuestro país. He ido a San Pancracio, Verdún, Lourdes, se ve mucha gente, pero nunca tanta como en Yemanjá junta y en un solo lugar. Sin lugar a dudas es la manifestación masiva religiosa, más grande que existe en el Uruguay. Más allá de que todos vayan por el sentimiento religioso en sí, el hecho es que la gente va. Se refleja la necesidad de la gente de creer en algo.

A-Ya que tu estudio del tema data de tiempo; ¿ha crecido la afluencia de público en estos últimos años a la fiesta del mar?

F-Notoriamente. De hecho, si bien nunca se centró sólo en Ramírez, allí era un poco el lugar de mayor nucleamiento, hoy día la misma cantidad de gente llena todas las playas de Montevideo, ese día no se puede circular por la Rambla y se suspende el Carnaval. Eso no es por nada.

A-Si tuvieras que definir aspectos en positivo o en negativo de esta manifestación pública religiosa, social y turística ¿qué nos dirías?

F-El hecho es positivo en sí ya que une a la gente, no hay una diferencia de clases. Se ve todo tipo de público: gente de pocos recursos económicos y otros de portafolio y corbata. Es una mezcla impresionante de pueblo. Lo negativo desde mi punto de vista, es que señala que no estamos tan bien como creemos. Depender tanto de la religión... es como que hay que apostar a todo; me juego un cinco de oro, voy a San Pancracio y voy a Yemanjá. No se desperdicia nada y eso muestra necesidades no resueltas.

A-El crecimiento en número de concurrentes ¿opinás que arriba de otras filas de creencias o de gente que no profesaba nada?

F-Ambas cosas. La concurrencia proviene de diversos ámbitos...descreídos y creyentes insatisfechos por otras religiones.

A-Nos dijiste que no practicás ninguna fe...¿le pediste algo a Yemanjá alguna vez?

F-No. Es decir sí; que pudiera hacer la muestra.

 

Un clima especial, tanto por las lluvias y tormentas como por el gran calor humano que abundaba, vivimos el viernes de Semana Santa en el litoral uruguayo, en casa de Pai Luis Burgos de Xangó Agodó. Como ya es tradición anualmente, se celebró el aniversario de las nuevas instalaciones del Ilé con una gran sesión de Exu, en la que también se hizo un llamado a la solidaridad, para ayudar a un integrante de la Asociación anfitriona. Pai Luis agradece la colaboración y la compañía a todos los presentes y especialmente a los padrinos del Ilé; Mãe Teté de Exu da Meia Noite y Pai José Luis de Sete da Lira. Se sirvieron abundantes cóckteles y hubo regalos para todos. Como siempre un gran despliegue de belleza visual y confraternidad espiritual, que nos alegramos de haber compartido. Atabaque desea un axé especial de felicidad y progreso para el dueño de casa y su cariñosa "tribu", como él gusta llamarles. Hasta siempre.